Cirugía ungueal
La cirugía ungueal comprende procedimientos destinados a tratar determinadas alteraciones de las uñas cuando el tratamiento conservador no ha sido suficiente o las características del problema hacen aconsejable una intervención.
Pedir cita
La cirugía ungueal comprende procedimientos destinados a tratar determinadas alteraciones de las uñas cuando el tratamiento conservador no ha sido suficiente o las características del problema hacen aconsejable una intervención.
Uno de los motivos más frecuentes es la uña encarnada recurrente. Antes de recomendar una cirugía, en Briomed valoramos la uña, la piel que la rodea, la evolución, los antecedentes y las alternativas disponibles.
¿Cuándo puede estar indicada?
La cirugía ungueal puede valorarse ante:
Valoración antes de la intervención
La consulta previa permite:
Si la situación requiere otra prueba, autorización o coordinación con un profesional médico, lo indicamos antes de programar la intervención.
Cómo se realiza la cirugía ungueal
Es un procedimiento ambulatorio que se realiza con anestesia local. La técnica depende de la alteración y de las características de la uña.
Según el caso, puede intervenirse solo en el borde que causa el problema o en una porción mayor. En determinadas situaciones se actúa sobre la zona de crecimiento para reducir la posibilidad de que ese fragmento vuelva a aparecer.
Antes de empezar comprobamos el efecto de la anestesia y mantenemos las medidas de higiene y esterilidad propias del procedimiento. Al terminar, protegemos la zona y entregamos instrucciones individualizadas.
Cuidados después de la intervención
Los cuidados varían según la técnica y el paciente, pero pueden incluir:
El seguimiento permite comprobar la cicatrización y detectar incidencias durante la recuperación. Respetar las indicaciones ayuda a favorecer una evolución adecuada, aunque ningún procedimiento está exento de riesgos o posibilidad de recurrencia.
Posibles riesgos y limitaciones
Antes de decidir explicamos los riesgos aplicables al caso. Pueden incluir dolor después del procedimiento, sangrado, infección, retraso de cicatrización, alteraciones estéticas o reaparición parcial de la uña.
El riesgo depende de la técnica, el estado de los tejidos y los antecedentes del paciente. Las personas con diabetes, alteraciones vasculares o determinados tratamientos pueden necesitar precauciones adicionales.