Hongos y alteraciones de la piel del pie
La piel de los pies soporta presión, roce, calor y humedad. Cuando su barrera protectora se altera pueden aparecer picor, descamación, grietas, enrojecimiento, mal olor, sudoración excesiva o cambios en las uñas.
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La piel de los pies soporta presión, roce, calor y humedad. Cuando su barrera protectora se altera pueden aparecer picor, descamación, grietas, enrojecimiento, mal olor, sudoración excesiva o cambios en las uñas.
En Briomed valoramos los hongos y otras alteraciones dérmicas del pie para diferenciar su causa y proponer el tratamiento adecuado. Aplicar un producto sin diagnóstico puede enmascarar los síntomas, irritar la piel o retrasar la atención correcta.
Alteraciones que valoramos
Micosis o pie de atleta
El pie de atleta o tinea pedis es una infección causada por hongos. Suele afectar a los espacios entre los dedos, aunque también puede aparecer en la planta o los laterales del pie.
Puede producir:
Es contagioso y se favorece en ambientes cálidos y húmedos, como duchas, vestuarios y piscinas.
Onicomicosis o sospecha de hongos en las uñas
Los hongos pueden provocar cambio de color, engrosamiento, fragilidad o deformidad de la uña. Sin embargo, un golpe, la presión del calzado, la psoriasis y otras alteraciones también pueden producir un aspecto parecido.
Por eso no siempre es suficiente observar la uña. Según el caso puede ser necesario confirmar la causa antes de iniciar un tratamiento prolongado.
Dermatitis y procesos inflamatorios
Los eccemas y las dermatitis de contacto pueden relacionarse con irritación, alergias, humedad, materiales del calzado o enfermedades dermatológicas. Los síntomas incluyen enrojecimiento, picor, sequedad, inflamación, ampollas o grietas.
Si sospechamos una enfermedad que requiere atención dermatológica, recomendamos la coordinación con el profesional adecuado.
Hiperhidrosis plantar
La hiperhidrosis es una producción excesiva de sudor. Además de resultar incómoda, la humedad mantenida puede favorecer maceración, mal olor, rozaduras e infecciones por hongos.
La valoración permite revisar posibles factores asociados y plantear medidas para controlar la humedad y mejorar el confort.
Grietas, sequedad y otras lesiones
También atendemos talones agrietados, sequedad intensa, ampollas y lesiones superficiales. Si una herida no cicatriza o existen diabetes, mala circulación o pérdida de sensibilidad, la atención debe ser temprana.
Cuándo solicitar valoración
Consulta si presentas:
Cómo realizamos el diagnóstico
Comenzamos con una entrevista sobre los síntomas, la evolución, el calzado, los hábitos, los tratamientos previos y los antecedentes de salud. Después exploramos la piel, las uñas y los espacios entre los dedos.
En función de los hallazgos podemos indicar cuidados locales, tratamiento podológico, medidas de prevención, una prueba confirmatoria o derivación. El objetivo es tratar la causa probable y no solo el síntoma visible.